Entradas

Mostrando entradas de marzo, 2009

El último recreo espectacular

Tardes de café Cuando pienso en mi niñez tengo recuerdos lejanos, aislados, vagos,   como fogonazos, como destellos activados con una chispa en la memoria por algún acontecimiento similar, con frecuencia se me dificulta recordar fechas, lugares, personas con exactitud. Sin embargo 1966 fue un año cuyos   acontecimientos por ser especiales se alojaron preferentemente en mi memoria para siempre,   fue un año mágico, salido de un cuento. A diferencia de mis siete hermanos mayores, nosotros no iríamos al colegio ese año.   No fuimos matriculados en ninguno, no se nos entregó una lista de útiles, no nos compraron uniforme, no tendríamos movilidad escolar, no llevaríamos lonchera, ni tareas para la casa, pero contrariamente a lo que pueda uno imaginar eso no significó de ninguna manera   que no iríamos a clases. Vivíamos en una casa grande de quincha y adobe, con un fino acabado arquitectónico, nada que envidiar a las de material noble de la época, en un segu...